Poema de Carmen Conde

Junto a mi balcón tu trono caliente

puro y esbelto San Juan

ardido de lámparas y flores;

incluías en mis ojos

tu voz, tu voz verde.

Diafanidad de auroras con lluvia,

diafanidad de sienes con palma,

San Juan de Lirio,

San Juan de pájaros mudos;

tu voz, toda tu voz,

incluías en mis ojos.

Es a ti, a ti tan puro y conseguido en luz

a quien y deseo.

Para ti son mis sonrisas,

Para ti mis canciones;

para ti, ¡blanco en lo blanco!

mi corazón de madrugada.

Las músicas agitan

sus cabelleras de acentos conmovidos.

San Juan, adolescente ingrávido,

San Juan, acero fresco de luna

¡Como huelen de brisas marineras

tus vestiduras claras!

Caliente, quemando mi pulso,

he sentido tu trono, San Juan.

Trono con la imagen de San Juan Evangelista obra de Francisco Salzillo